viernes, 2 de julio de 2010



Para no sentir, traté de no verte; para no llorar, preferí la apatía; para no extrañarte, la indiferencia; para no quererte, el odio. Para olvidarte, elegí simplemente no recordar y para qe sea menos doloroso, me anestesié el corazón con mentiras. Para no lastimarme, quize evitarte. Para seguir viviendo, traté de olvidar que tú también me olvidabas y qe alguna vez nuestras vidas se juntaron para compartir momentos. Para ser feliz, conté tus risas; para estar triste, lloré tus lágrimas; Para sentirme odiada, recordé las veces qe me buscaste; para no tenerle miedo a la soledad, imaginé qe todavía estabas; y para pensar un poquito menos fui egoísta como de costumbre y pensé en mi misma. Para no necesitarte, me independizé a mi manera. Para poder cargar conmigo misma, intenté olvidarme de todo; para intentar detener el mundo, paré el tiempo en los segundos que pasé sin ti y solo me qedaron los momentos más maravillosos. Para obtener mi propio perdón, me auto convencí de que estaba perfectamente bien sin vos. Para no pensar en el presente y mucho menos en el futuro, recordé el pasado; Para no aclarar mis dudas, dejé que me conformaran con los inconstantes rumores. Para ayudarme a estar contenta, respeté mis decisiones y con dolor, acepté el final que yo misma decidí. Para falsificar tu presencia, me acerqé a ti aunque no me vieras. Pero hoy, cansada de todo esto, me propongo olvidarte.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario